Creo que este título no tiene mucha lógica pero me encanta la sintonía que conforman estas dos expresiones si las uno. Quizás precisamente porque carezca de sentido me guste especialmente, al igual que me sucede con el resto de cosas.

Lo que no tiene sentido es que después de una semana comiéndome la cabeza, intentando descifrar el por qué de mi actitud y la razón de mis razones, apareces. Pero..aunque causas recuerdos bonitos y que me hacen recordar que, en un momento los comentarios que hacía sobre tus besos duraban horas, y ahora un beso dura..lo que dura un beso, también recuerdo que me duele saber que jamás estaré contigo.

No se dónde están mis zapatos. Busco y busco pero, tras buscar bajo la cama y en el armario de los zapatos (lugares obvios), he intentado encontrarlos hasta en la nevera. Obviamente, sin fortuna. Sigo descalza a la espera de encontrarlos y mientras pienso en tí, en lo feliz que era a tu lado y en que has sido la única persona con la que he tenido claro que quería estar.

Si la Bruni habla de sus 30 amantes (imagino que habrá tenido más), yo tampoco me quejo de utilizar las noches para el placer y las mañanas para compartir un café y en huir en taxi a casa. Sin embargo, aunque me encanta esa vida, en la que me siento 'dueña, ama y señora', solamente si pienso en ti, tengo por seguro que me alejaria del placer de la carne y del deseo de llenar cada fin de semana la agenda de mi teléfono de hombres y de escribir sus nombres seguidos del bar en el que los conozco.

Tú convertiste los lunes en un espacio para el recuerdo e hiciste de algunas películas, escenas de la película de mi vida. Convertiste las cañas en el deseo de cada jueves y contigo un beso me bastaba.

Acaso yo también, embebida de la situación económica internacional, ¿esté en crisis?